En la evolución de toda raza, llega un momento de madurez donde la terminología debe reflejar la realidad del trabajo realizado. En ABBC hemos decidido marcar una línea clara entre el pasado de la ambigüedad y el futuro de la estructura y la funcionalidad.
El fin de la “rareza” como estándar
Durante años, el término “Exótico” funcionó como un paraguas para describir lo que simplemente estaba fuera del estándar tradicional del American Bully (como sucede en otras razas). Sin embargo, en la biología y la cinofilia, lo exótico es sinónimo de atípico o accidental. Una raza no puede construirse sobre la base de “lo que es diferente”; debe construirse sobre la base de lo que es consistente. Este concepto de “rareza” fue la causa de que hoy muchos de estos perros tengan un período de vida muy bajo, con causas graves de salud y malformaciones estructurales y orgánicas.
El problema del término “Exotic”
Con el tiempo, la etiqueta “Exotic” comenzó a cargar con un estigma negativo:
- Falta de dirección: crianzas sin un norte morfológico claro.
- Deficiencias estructurales: se priorizó el color o la rareza sobre la salud y la funcionalidad.
- Ambigüedad: si todo lo diferente es exótico, entonces nada tiene identidad propia.
El nacimiento del Micro Bull
Hoy, la realidad es otra. El Micro Bull no es un “exótico” más: es una raza con identidad definida. En la actualidad encontramos muchos criadores de Micro Bull creando y seleccionando de forma correcta perros de muy alto nivel y excelencia. Al elegir este nombre, en ABBC establecemos un compromiso con:
- Un estándar propio: criterios morfológicos claros que separan la calidad del azar.
- Crianza responsable: el enfoque deja de ser la “rareza” para convertirse en la estabilidad estructural dentro de un tamaño reducido.
- Reconocimiento y futuro: una raza con nombre propio tiene un camino trazado hacia la preservación y la excelencia.
Nuestra postura: “No estamos en contra de ningún tipo de ejemplar; estamos a favor de la precisión terminológica. Para ABBC el término ‘exótico’ ha quedado obsoleto. Hoy hablamos de Micro Bull: una raza con estándar, con identidad y con un propósito firme en la cinofilia moderna.”
¿Por qué abandonamos el concepto “Exótico”?
Si bien el término “Exotic” llegó a presentar ciertos lineamientos, la realidad en las pistas y en los criaderos fue distinta:
- Estándares incongruentes: los criterios del “exótico” suelen ser demasiado abiertos y permisivos, lo que genera confusión y falta de uniformidad.
- Falta de aplicación real: en la práctica, la gran mayoría de los criadores de “exóticos” no crían bajo esos estándares, ya que la ambigüedad del término permite interpretaciones que a menudo descuidan la salud estructural y la tipicidad.
El Micro Bull: un compromiso con la excelencia
En ABBC, el Micro Bull nace con una filosofía opuesta. No es solo un cambio de nombre; es un cambio de mentalidad:
- Un estándar de referencia real: nuestro estándar no es una sugerencia abierta, sino una guía técnica detallada. Esto permite que el criador sepa exactamente hacia dónde dirigir su selección.
- Crianza con dirección: al ser un estándar preciso, los criadores trabajan con mayor rigor, buscando ejemplares que no solo sean impresionantes, sino funcionalmente óptimos.
- El camino al campeonato: los criadores de Micro Bull en ABBC crían ahora también con el objetivo de presentar en pista su trabajo, buscando la gloria de los campeonatos bajo criterios técnicos y profesionales.
Conclusión
Para ABBC, el término “exótico” pertenece a una etapa de transición y falta de definición. Hoy, el Micro Bull representa la madurez de nuestra comunidad. No se trata de ir en contra de un tipo de perro, sino de corregir una terminología que ya no nos representa y seguir profesionalizando una raza.
En ABBC criamos con identidad, criamos con estándar y criamos para perdurar.
